Franco fue asesinado alevosamente el sábado 13 en el Barrio San Carlos de nuestra ciudad. Quien todos señalan como el autor de ese crimen, ya había estado en prisión por hurto calificado y había tenido otros problemas con la ley en diferentes oportunidades. Pero estaba en libertad, siendo un peligro latente para todos nosotros. Una persona enferma y peligrosa vivía en nuestras calles. Y como él tantos otros que el sistema judicial deficiente y corrupto, o mejor dicho corruptamente deficiente, deja en libertad.
Quien escribe, como todos los habitantes de bien de esta ciudad, no deseamos vivir en una ciudad donde pase esto. No quiero que mis hijos vivan así aquí. Por eso el viernes voy a estar allí, porque esto ya no tiene vuelta atrás. Lo que le sucedió a Franco le podía suceder a mi hijo o al tuyo. Perdón, le puede suceder.
Pidamos que nuestra ciudad sea habitable, que sus calles no sean una jungla. Pero persistamos en esto. Y como pidió la madre de Franco: NO OLVIDEMOS.